
Era enemigo de la vanidad y no quería honores ni recompensas.
Su palabra era sagrada.
Decir la verdad, cumplir el deber y respetar la palabra empeñada sin imponer su voluntad.
Con sus enemigos fue siempre generoso... y además grande. Tenía mucho interés con su hija y con los animales.
En sus últimos días José Francisco de San Martín no podía ver y sufría de asma. Falleció el 17 de agosto de 1850
Brain Alexander Pucho
Grado: 7º A - Turno Mañana